Mi nombre es Samanta, he decidido contar mi historia, porque realmente quiero desahogarme y liberarme, se que contarte esto me ayudará para sentirme mejor.
Todo empezó con Jaime, mi enamorado del colegio, pero primero, te pondré en contexto.
Yo nací en La Victoria, Lima, en el año 1985, mis primeros recuerdos son seis años después, ver a mis padres contando hasta el último centavo que tenían y estirando el dinero. Porque el Perú estaba atravesando por una inflación terrible, pero yo no lo entendía.
No eramos ricos, tampoco eramos pobres, pero básicamente, la ferretería se fue a la quiebra y los padres tuvieron que pensar en otros medios para poder solventar nuestros gastos.
Eramos tres hermanas, yo la menor, no entendía la situación, en mi mente era estar durante el día en el colegio aburrida y por las tardes jugar con mis amigos, los toques de queda eran comunes y mi madre falleció a causa de un coche bomba que estalló por aqui.
En ese momento mi vida cambió totalmente, yo estaba iniciando la secundaria, ya me había acostumbrado a la rigidez, de mi padre quien desde la muerte de mi madre se había vuelto como un perro guardián con mis hermanas y conmigo, las palizas con la correa eran comunes, ya estábamos acostumbradas, cuando cumplí quince años, me hicieron una fiesta hermosísima donde invitaron a mis vecinos, compañeros del colegio y familiares, es en este momento que conocí a Jaime, mi primer amor.
Jaime era el primo del novio de una compañera de salón, había venido acompañandolos, bailo conmigo el vals, recuerdo que su primera frase hacía mi fue "no me vayas a pisar" yo me reí, si le pise dos veces, tenía en los ojos unas lágrimas queriendo salir por el dolor.
No lo vi hasta casi un mes después, vino a mi casa con su primo y mi compañera, recuerdo paso un heladero y Jaime compro uno para mi, estábamos sentados en la vereda de mi casa, el helado cayo en mi blusa y yo entre a lavarme.
Jaime entró detrás de mi, me encontró en el pasillo que unía el baño de mi casa con la sala.
- Desde que te conocí no dejé de pensar en ti - dijo sujetando mi mano.
- Vamos afuera - dije incómoda.
- Espera, yo quiero hablar contigo en privado y allá afuera no se puede.
- Dime - dije volteando los ojos.
- Yo queria decirte, que me gustas mucho, desde tu fiesta no deje de pensar en ti, quería preguntarte si querías ser mi enamorada.
- ¿Yo? - dije asustada.
- Claro, me gustas mucho - se agachó un poco y se acercó a mi, para besarme.
- ¡No! - dije empujándolo.
- ¿No? - pregunto el sorprendido.
- Digo, es que me asustas, no nos conocemos, hay que conocernos, ni siquiera se tus apellidos.
- Sanchez Rivasplata.
- ¿Que?
- Mis apellidos.
- Me refiero a que no nos conocemos bien, hay que conocernos más.
- Esta bien - dijo sonriendo.
Ese dia, supe que el estudiaba en mi colegio, solo que en el turno de la tarde.
Nos encontrábamos cuando yo salía y el entraba y me quedaba a conversar con el hasta que toque el timbre.
Todos los dias eran así.
Los sábados me escapaba e iba a su casa algunas horas y los domingos íbamos a pasear.
Así estuvimos tres meses, estaba muy enamorada de él para ese momento, entonces el me pregunto de nuevo si quería ser su enamorada y dije que si.
A los días mi padre se enteró que yo tenía enamorado y me dio una paliza con la vara, que no fui al colegio por tres días.
Pero no lo deje.
Mi papá quería saber quien era el sinvergüenza, pero no le dije, mi hermana mayor lo convenció de que era mejor dejarme estar con el y que así podrían vigilarme, que si me prohíbe, entonces, yo estaré con el a escondidas y seria peor.
Mi padre se convenció y me dejó tener enamorado, mi hermana mayor nos vigilaba en la casa.
A veces iba a la casa de Jaime y nos quedábamos ahí.
Todo iba muy bien, estaba viviendo mi sueño de amor, pero no me duraría mucho...
El miércoles que viene les cuento lo que paso, espero se conecten para leer mi historia.
Dama Oscura
Me encantó, pero soy apasionada a la lectura y cuando algo me atrapa no quiero parar hasta terminar. Que pesar
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